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Mi querido y estimado Don Antonio Ortega. Espero que sepa disculpar el título que aplico a este artículo de opinión, pero dadas mis limitaciones, no encontré otro que coincidiera con la idea que de usted me he ido formado a través de sus artículos.
Y es que analizando sus escritos, siempre me surge la misma pregunta: ¿Porqué mi apreciado Don Antonio siempre, siempre, utiliza al Partido Popular y a sus dirigentes como blanco de sus descalificaciones e incluso hasta insultos?
Ante todo, quiero dejar constancia que cada cual puede opinar lo que quiera, pues en eso consiste la libertad de expresión y opinión, Pero también quiero recordarle algo que usted me brindó en una ocasión, cosa que agradecí: mi talante democrático. Creo que lo recordará.
Pues bien, siguiendo con ese talante democrático, no acierto a entender el porqué de su obsesión, un tanto patológica, de descalificar e insultar de manera reiterativa al primer Partido de la oposición y a sus dirigentes.
Remitiéndome simplemente a sus dos últimos artículos: “¿Quo Vadis Mariano ¿ y “Solajero agosteño”, no deja usted de ensañarse con los dirigentes de mi partido. A la señora Cospedal, además de compararla con Doña Belén Esteban, la acusa de hacer uso de su “lengua viperina”, entre otras lindezas. Al “Señor de negro” “…el mal encarado hombre del Vega Sicilia” (esto lo ha repetido hasta la saciedad). Al Partido Popular en general, “…fábrica de despropósitos, podría figurar en el libro Guiness de los record”. Hasta ahora he creído que en el Libro Guinness de los récords mundiales sólo figuran logros importante ¡¡¡.
Llega incluso a poner en duda la soberanía popular en cuanto a las votaciones. Mire, el sistema electoral nos puede gustar más o menos, pero es el que legalmente nos permite cada cuatro años elegir a nuestros políticos. Y no es de recibo que usted cite “…sólo por el engañabobos de los votos…” o refiriéndose al Parlamento Europeo, “… de las medidas neoliberales impuestas por la UE, en la que los conservadores copan la mayoría de los sillones y la socialdemocracia está atada por el valor de los votos.”
Y ya, Don Antonio, quiero terminar, ante lo que antes califiqué de su constante obsesión por el Partido Popular y sus dirigentes, me hago algunas reflexiones al respecto:
El Partido Popular no gobierna, hace oposición y usted parece empeñado, erre que erre en rizar el rizo y hacer oposición a la oposición. Si tan mal lo hacen, debería estar contento y feliz de cara a las próximas elecciones. Será para usted un camino de rosas. También he llegado a pensar, fíjese qué gran disparate el mío, sino será usted, inconscientemente un simpatizante del Partido Popular, en desacuerdo con la oposición que están haciendo sus dirigentes. O quizá intenta usted siempre desviar el foco de la atención de los ciudadanos y que no se paren a pensar en los graves problemas que tenemos en España: Crisis financiera y económica de caballo, desempleo por las nubes (sobre todo de jóvenes que triplican la media mundial), mercado laboral inexistente, déficit imparable, sistema educativo con mayor fracaso escolar del mundo desarrollado, relaciones exteriores principalmente con Marruecos, que dejan mucho que desear, etc., etc.
Mis mejores deseos Don Antonio para usted y su señora esposa, de corazón.
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